término ampliamente utilizado en marketing y ventas que se refiere a individuos o empresas que han mostrado algún tipo de interés en un producto o servicio, aunque aún no se han convertido en clientes; esencialmente son un prototipo, alguien que podría convertirse en cliente si se le proporciona la información adecuada, se le persuade o se le guía a través del proceso de decisión de compra

En el contexto digital, un cliente potencial a menudo se identifica cuando alguien completa un formulario en línea, se suscribe a un boletín informativo, descarga un contenido (eBook, pdf, webinar…) o realiza alguna otra acción que demuestre interés.

La generación y gestión de clientes potenciales es esencial para muchas empresas, ya que estos representan oportunidades de ventas potenciales. Las empresas suelen tener sistemas y procesos en marcha para alimentar estos clientes potenciales, es decir, ofrecerles información y contacto continuo para moverlos a través del embudo de ventas, desde el mero reconocimiento hasta la decisión final de compra.

El término cliente potencial puede desglosarse aún más, dependiendo del nivel de interés y de la información que tengamos sobre el prospecto:

fríos: han mostrado un interés básico, pero no han indicado una intención de compra inmediata.
calientes: han mostrado un interés más inmediato en comprar o están más avanzados en el proceso de decisión.
cualificados: han cumplido ciertos criterios establecidos por el equipo de marketing que indican que están más dispuestos a comprar.
de ventas cualificados: han pasado ciertos criterios que indican que están listos para ser contactados por el equipo de ventas.